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		<title>Pasacalles de Gargantua</title>
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		<description>Historias de Bilbao y sus faroles.</description>
		<dc:language>es-ES</dc:language>
		<dc:rights>Copyright Tenebris</dc:rights>
		<dc:publisher>Tenebris</dc:publisher>
  		<dc:creator>Tenebris</dc:creator>
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	<item rdf:about="http://bilbao.blogalia.com//historias/11550">
		<title>El Mapamundi de Bilbao</title>
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		<description>&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;Todo aquel que sea de Bilbao o de sus alrededores -es decir, cualquiera- y que haya tenido la suerte de recalar en nuestra Villa, sabe a ciencia cierta que a los bilbaínos nos gusta hacer todo a lo grande y manifestarlo, siempre que sea posible, aún de forma mayor si cabe. &lt;br /&gt;
En este sentido, es célebre la anécdota aquella del bilbaíno que, habiendo necesitado un plano de su ciudad, se personó en una librería y le pidió &quot;timplau, timplau&quot; al librero un &lt;font face=&quot;'Times New Roman',Times,serif&quot; color=&quot;#0000FF&quot; size=&quot;4&quot;&gt;MAPAMUNDI de BILBAO&lt;/font&gt;. Tampoco es menos &quot;selebrada&quot; la respuesta que, al parecer, le dió el librero, quien debía de ser otro digno hijo de la Villa de Don Diego: &quot;¿Y qué lo quiere, de la margen derecha o de la izquierda?&quot;, en clara referencia a la división geográfica y social que tradicionalmente se ha seguido de la muga trazada por el &lt;b&gt;Ibaizabal&lt;/b&gt;, el &lt;b&gt;Nervión&lt;/b&gt; o, sencillamente, nuestra querida &lt;b&gt;Ría&lt;/b&gt; bilbaína, que de los tres modos se le conoce y es lícito nombrarla.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una de mis conciudadanas, una bilbaína que se hace conocer en estos ambientes blogueros por el sobrenombre de Jaio, me ha recordado, con uno de sus comentarios en los &lt;font face=&quot;'Times New Roman',Times,serif&quot; color=&quot;#0000FF&quot; size=&quot;4&quot;&gt;Pasacalles de Gargantua&lt;/font&gt; -los albergados en &lt;b&gt;&lt;a href=&quot;http://bilbao.blogalia.com/&quot; title=&quot;Pasacalles de Gargantua&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Blogalia&lt;/a&gt;&lt;/b&gt;-, aquella canción verbenera que, cuando éramos chavales, recuerdo haber cantado descompasadamente &quot;cienes y cienes de veses&quot; hasta reventar la garganta y los tímpanos ajenos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&quot;Bilbao es tan pequeño que no viene en el mapa, pero bebiendo vino nos conoce hasta el Papa&quot;, entonaba la turbamulta al ritmo de la charanga y del iniciático zurrakapote -genuíno saltaparapetos, del que otro día daremos la receta y desgraciadamente desbancado por esas otras bebidas que, como el Kalimotxo, nos han sido subrepticiamente impuestas por las multinacionales y sus usos universalizantes y de poco fuste.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&quot;Bat, bi, hiru, lau, batbihirulau, bost, sei, zazpi, bostseizazpi, Euskal Herri, irabazi, irabazi, aurrera&quot;, proseguía el canto, mientras la bulla iba in crescendo, al compás de los saltos de la sudorosa y alcoholizada marea humana.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- &quot;Gargantúa... Bilbao es grande, muy grande pero no tanto como para no encontrarnos nunca ¿no?. Haga usted el favor...&quot;, me decía el otro día Jaio en su comentario y yo, en mi modestia natural de buen bilbaíno, debo darle la razón porque &lt;font face=&quot;'Times New Roman',Times,serif&quot; color=&quot;#E70101&quot; size=&quot;4&quot;&gt;Bilbao&lt;/font&gt; es, sencillamente, como dirían los &quot;&lt;b&gt;Tremendos de Kanala&lt;/b&gt;&quot;, cuyas aventuras tan costumbristamente nos narrase Juan Irigoyen, &lt;font face=&quot;'Times New Roman',Times,serif&quot; color=&quot;#0000FF&quot; size=&quot;4&quot;&gt;&lt;b&gt;¡Tremendo!&lt;/b&gt;&lt;/font&gt;, tanto en su forma como en sus límites y en los modos que profesan sus villanos pero ilustres hijos. &lt;br /&gt;
Muchos de nosotros recordaremos, en este sentido, a algún compañero de colegio o escuela a quien al preguntarle el maestro por el Océano Atlántico respondía sin pestañear siquiera: &quot;Océano situado entre África, Europa y América, y que desemboca en el &lt;b&gt;Nervión&lt;/b&gt;&quot;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Precisamente, en la novela de Juan Bas, comentada hace poco ya en estos Pasacalles e intitulada &quot;&lt;b&gt;Alacranes en su tinta&lt;/b&gt;&quot;, el bar de postín, en el que se desarrolla la trama final, no lleva otro nombre mas que el del famoso &lt;b&gt;Mapamundi de Bilbao&lt;/b&gt;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero centrémonos en el tema. &lt;br /&gt;
¿Cuantos de ustedes, además del Papa tras beber vino, conocen ya Bilbao? ¿Y su Mapamundi?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para que los responsables del área de turismo de nuestra villa no me echen en cara que desde estos Pasacalles no se hace lo posible por dar a conocer nuestra urbe voy a regalarles hoy la vista y el intelecto con la versión oficial de nuestro Mapamundi.&lt;br /&gt;
Quede con él, de paso, inaugurada la sección destinada a recoger algunas de nuestras &lt;font face=&quot;'Times New Roman',Times,serif&quot; color=&quot;#0000FF&quot; size=&quot;4&quot;&gt;Chirenadas&lt;/font&gt;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div align=&quot;center&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://perso.wanadoo.es/tenebris/imag/Bilbao/mapamundi.jpg&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://perso.wanadoo.es/tenebris/imag/Bilbao/mapamundi.jpg&quot; align=&quot;center&quot; alt=&quot;Mapamundi de Bilbao -Pulsar encima para ver a mayor tamaño&quot; width=&quot;350&quot; height=&quot;280&quot; border=&quot;1&quot;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por cierto Jaio, ¡no desesperes! No hay nada que pueda impedir el que nos acabemos encontrando y conociendo. &lt;br /&gt;
Bien sabes que los bilbaínos, con eso de nacer donde nos da la gana, tenemos fácil el toparnos con otros bilbaínos, incluso allá lejos, en el confin y el sinfín del mundo (poseo algunas experiencias muy surrealistas al respecto).  Así que, iremos buscando una buena mesa, bien avituallada, en torno a la que sentarnos y departir amigablemente.&lt;/div&gt;</description>
	</item>

	<item rdf:about="http://bilbao.blogalia.com//historias/10752">
		<title>La Reina Mora</title>
		<link>http://bilbao.blogalia.com//historias/10752</link>
		<description>&lt;div align=&quot;center&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.bilbaocafe.com/argazki/margo/jarrue02.jpg&quot; align=&quot;center&quot; alt=&quot;Gargantúa, Doña Tomasa, la reina Mora y demás populares gigantes y cabezudos bilbaínos - según cuadro de don. José Arrue.&quot; width=&quot;390&quot; height=&quot;300&quot; border=&quot;0&quot;&gt;&lt;div align=&quot;center&quot;&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br&gt;&lt;br /&gt;
&lt;font face=&quot;Arial,Helvetica,sans-serif&quot; color=&quot;#0000FF&quot; size=&quot;3&quot;&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;La reina Mora&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/font&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br&gt;&lt;br /&gt;
Ya viene &lt;b&gt;la reina Mora&lt;/b&gt;, cayéndosele la toca, ya viene &lt;b&gt;doña Tomasa&lt;/b&gt; con el abanico a casa. &lt;br /&gt;
Ya viene &lt;b&gt;la reina Mora&lt;/b&gt;, cayéndosele la toca, ya viene &lt;b&gt;doña Tomasa&lt;/b&gt; con el abanico a casa.&lt;br /&gt;
Tra la ran, tra la ran... &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ya viene &lt;b&gt;la reina Mora&lt;/b&gt;, cayéndosele la toca, ya viene &lt;b&gt;doña Tomasa&lt;/b&gt; con el abanico a casa.&lt;br /&gt;
Ya viene &lt;b&gt;la reina Mora&lt;/b&gt;, cayéndosele la toca, ya viene &lt;b&gt;doña Tomasa&lt;/b&gt; con el abanico a casa.&lt;br /&gt;
El &lt;b&gt;Gargantúa&lt;/b&gt; es un bicho muy malo, hay que darle con un palo. &lt;br /&gt;
Al &lt;b&gt;Gargantúa&lt;/b&gt;, mírale, arrimado a la pared.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Aquí, venid, la, la... bajamos de Begoña y ya estamos aquí.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;hr&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;Con &lt;font face=&quot;'Times New Roman',Times,serif&quot; color=&quot;#0000FF&quot; size=&quot;4&quot;&gt;El piar de un Txinbo&lt;/font&gt; intentaré traer hasta los &lt;font face=&quot;'Times New Roman',Times,serif&quot; color=&quot;#0000FF&quot; size=&quot;4&quot;&gt;Pasacalles de Gargantua&lt;/font&gt; aquellas canciones, conocidas en el Botxo como bilbainadas, que han acompañado cada una de las actividades diarias de nuestros conciudadanos.&lt;br /&gt;
La de hoy recoge la letra que cantaban en el Pasacalles de gigantes y cabezudos a la gigantona reina Mora, a doña Tomasa y a mi bien amado Gargantúa, terror de la chavalería, aún hoy día en el que el pasacalles ya no es ni de lejos lo que antaño era.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
</description>
	</item>

	<item rdf:about="http://bilbao.blogalia.com//historias/11264">
		<title>Galerías</title>
		<link>http://bilbao.blogalia.com//historias/11264</link>
		<description>&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;font face=&quot;'Times New Roman',Times,serif&quot; color=&quot;#E70101&quot; size=&quot;6&quot;&gt;Bilbao&lt;/font&gt;, la noche. Los estorninos de la plaza de Arriquíbar acribillan el silencio del centro. El rumor aumenta conforme avanzamos hacia el pasaje. Enfrente camina la horda. Galerías Urquijo, con su corolario en forma de karaoke en Alcalde Uhagón o en Arriquíbar. Galerías de Zorroza, Galerías de Deusto, Galerías Isalo, entre Licenciado Poza y Ercilla, donde un comercio vende peluches de los terribles dioses Nyarlathotep y Cthulhu. Tiempos blasfemos en que tiemblan las costuras de la ciudad. &quot;&lt;i&gt;De los primeros engendros, escrito está que esperan siempre al umbral de la entrada&lt;/i&gt;&quot;, advierte &lt;i&gt;Abdul Alhazred&lt;/i&gt; sobre esta amenaza, y no hay día en que no miremos con un escalofrío dónde se ubicarán esas puertas que no conocen tiempo ni lugar. En las casas leprosas de la plaza de la Cantera, en los túneles perdidos de Mallona, en las escaleras negras de las Ollerías Altas, en los arcos cegados del cementerio de Begoña, en la vaguada salvaje de Dolaretxe, ocultas en las galerías que horadan la ciudad. Dice el &lt;b&gt;Necronomicón&lt;/b&gt;: &quot;&lt;i&gt;mas sy ome alguno dixere la Palavra prohibida avrirá allí mesmo una Entrada&lt;/i&gt;&quot;. La enumeración es demasiado terrorífica.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;hr&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Fuente:&lt;/b&gt; La Pista / El Correo. Jueves, 11 de Septiembre de 2003. Artículo de Ciro Galante, que ingresa meritoriamente entre  los &lt;font face=&quot;'Times New Roman',Times,serif&quot; color=&quot;#0000FF&quot; size=&quot;4&quot;&gt;Vuelos cortos de un txinbo&lt;/font&gt;.&lt;br /&gt;
</description>
	</item>

	<item rdf:about="http://bilbao.blogalia.com//historias/11337">
		<title>La Sonrisa de Marijaia</title>
		<link>http://bilbao.blogalia.com//historias/11337</link>
		<description>&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;Impulsado por los comentarios recibidos a &quot;&lt;a href=&quot;http://bilbao.blogalia.com/comentarios/10625&quot; title=&quot;Comentarios a Entre carteles anda el juego&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;b&gt;Entre carteles anda el juego&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;&quot;, decidí sumirme en el barullo de la &lt;font face=&quot;'Times New Roman',Times,serif&quot; color=&quot;#0000FF&quot; size=&quot;4&quot;&gt;&lt;b&gt;Aste Nagusia&lt;/b&gt;&lt;/font&gt; bilbaína con la única y manifiesta intención, a parte de la de vaciar, en buena compañía, unos cuantos cachis de cerveza y unos cuantos porrones de buen vino -intención esta última nada manifiesta-, de comprobar si era cierto eso de que &lt;font face=&quot;'Times New Roman',Times,serif&quot; color=&quot;#000080&quot; size=&quot;4&quot;&gt;&lt;b&gt;Marijaia&lt;/b&gt;&lt;/font&gt;, podía dar miedo a los niños, a los mayores y a algunos guipuzcoanos. Este y no otro fue el origen del &lt;font face=&quot;'Times New Roman',Times,serif&quot; color=&quot;#0000FF&quot; size=&quot;4&quot;&gt;Pasacalles de Gargantua&lt;/font&gt; cuyo relato comienzo ahora.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De &quot;&lt;i&gt;Espantapájaros travestido&lt;/i&gt;&quot; llegó a tildarla &lt;i&gt;Patxito Murga&lt;/i&gt;, inefable personaje central, pijo y bon vivant, del magnífico libro del escritor bilbaíno &lt;i&gt;Juan Bas&lt;/i&gt;, intitulado &lt;b&gt;Alacranes en su tinta&lt;/b&gt; (sana lectura, que les reconmiendo si desean pasar un buen rato y mejorar en el manejo de la lengua cervantina). Claro que Murga, en aquellos tiempos en que tenía tal concepto de Marijaia, no era más que un haragán bilbaíno, hijo de papá, a quien sólo pensar en el trabajo ajeno le ponía mal cuerpo, y &quot;&lt;i&gt;más pijo y tonto que mandado hacer de encargo&lt;/i&gt;&quot;, lo que sin duda explicaría a la perfección su malquerencia por nuestra pobre amiga y, por contra, su pasión por las &lt;i&gt;ostras crocantes sobre migas crujientes&lt;/i&gt;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El caso es que, todas estas opiniones tan dispares, me dispusieron a contrastar pareceres y a comprobrar in situ -estudio de campo mediante- si tal percepción podía tener base real o, por el contrario, estaba motivada por la ingestión de alimentos en mal estado. Así que, embutido en mi camisola a franjas rojas y blancas, me anudé el tradicional pañuelo azul Bilbao al cuello, enfundé mi nueva y flamante P-52 al cinto, eché al bolsillo los dos habanos reglamentarios (el de los toros y el de los fuegos artificiales) y salí en busca del antónimo del miedo; es decir, &lt;b&gt;la sonrisa perfecta&lt;/b&gt;. Debo reconocer que me costó hallarla y no porque no hubiese sonrisas por doquier en nuestras calles, aceras y parques sino porque la perfección es un ideal difícil de plasmar en nuestro mundo real.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;a href=&quot;http://www.torosbilbao.com/pictures/cartel/2003p.jpg&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.torosbilbao.com/pictures/cartel/2003p.jpg&quot; align=&quot;left&quot; alt=&quot;Cartel de toros de 2003 - Feria de Bilbao&quot; width=&quot;130&quot; height=&quot;190&quot; border=&quot;0&quot;&gt;&lt;/a&gt;Comencé mi merodeo por los aledaños de la &lt;b&gt;Plaza de toros de Vista Alegre&lt;/b&gt; -plaza que ostenta idéntico nombre al del cementerio al que los bilbainitos solemos legar nuestros huesos o, más recientemente, nuestras cenizas- en pos de esa mueca definitiva, que mostrase claramente que Marijaia nunca podría dar miedo ni a los niños, ni a los mayores, ni a los guipuzcoanos afincados en nuestra villa, pero, desgraciadamente, aquellos lares taurinos no fueron propicios para la culminación con éxito de mi misión -demasiada sangre, peineta y sudor torero en el ambiente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así que, tras despedirme en el &lt;b&gt;Mesón la Capilla&lt;/b&gt; de la &lt;b&gt;Casilla&lt;/b&gt;, con un par de tintos y unos pinchitos de cuajada tortilla de patatas, de mi buen amigo &lt;i&gt;Alejandro&lt;/i&gt; - ese denostado ser, al quien se conoce en estos turbulentos ambientes blogueros bajo el anglófilo mote de &lt;a href=&quot;http://tubbo.blogspot.com/&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;i&gt;mister &lt;b&gt;Tubbo&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/a&gt;- decidí emprender caminito hacia &lt;b&gt;Indautxu&lt;/b&gt;, para desde allí, y tras pasar a tomar la pertinente copita de patxaran casero por la terraza del &lt;b&gt;Restaurante Mendata&lt;/b&gt;, enfilar el &lt;b&gt;Ensanche&lt;/b&gt; y, tras recalar en &lt;b&gt;&lt;a href=&quot;http://www.diario-elcorreo.es/gastronomia/restaurantes/restaurante160601b.htm&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;La Viña del Ensanche&lt;/a&gt;&lt;/b&gt; con la sana intención de zamparme una buena ración de porcino pernil ibérico, bien regado con &lt;b&gt;Torre Muga Reserva del 98&lt;/b&gt; (si aún no lo han probado se lo aconsejo encarecidamente) y proseguir mi periplo hacia el botxito siete callero, lugar en el que finalmente conseguí dar con la mencionada sonrisa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br&gt;&lt;table width=&quot;0&quot; border=&quot;0&quot; cellspacing=&quot;05&quot; cellpadding=&quot;05&quot;&gt; &lt;tr&gt;&lt;td&gt;&lt;img src=&quot;http://www.indautxubilbao.com/img/foto_indautxu.jpg&quot; align=&quot;center&quot; alt=&quot;Plaza de Indautxu&quot; width=&quot;200&quot; height=&quot;200&quot; border=&quot;0&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td&gt;&lt;img src=&quot;http://www.proyeccion.tv/images/bilbao/486.JPG&quot; align=&quot;center&quot; alt=&quot;Palacio de la Diputación de Bizkaia, a cuya vera se encuentran La Viña del Ensanche y sus potentes jamones&quot; width=&quot;230&quot; height=&quot;200&quot; border=&quot;0&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td&gt;&lt;img src=&quot;http://www.bm30.es/socios/organizaciones/casco3.jpg&quot; align=&quot;center&quot; alt=&quot;Somera y sus fachadas&quot; width=&quot;240&quot; height=&quot;200&quot; border=&quot;0&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt; &lt;/table&gt;&lt;/br&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al principio y entre tanta gente me fué bastante difícil avistarla -y eso que la condenada es culona, pechugona, alta y buena moza y gusta de vestir de un modo que ciertamente no pasa desapercibido. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tras dar una vuelta por las &lt;b&gt;Txoznas del Arenal&lt;/b&gt;, por ver si estaba saltando al son de las cien mil músicas que solamente allí llegan a transformarse en demoniaco marasmo para el colectivo disfrute; pasear desesperado por &lt;b&gt;Askao&lt;/b&gt; y la &lt;b&gt;Esperanza&lt;/b&gt; con la vana idem de encontrarla; ollar la &lt;b&gt;Plaza de Unamuno&lt;/b&gt; y la &lt;b&gt;Plaza Nueva&lt;/b&gt;, al son de la triki,  y recorrer el &lt;b&gt;Mercado de la Ribera&lt;/b&gt;, con una plato de salchicas de los Hermanos Thate en una mano y una Paulaner bien fresquita en la otra comprendí que todos mis esfuerzos estaban condenados a ser en vano. Tal parecía como si la tierra se la hubiese tragado sin dejar ni el recuerdo de sus huellas en el pavimento. La conclusión no podía ser otra: &lt;b&gt;Marijaia ¡había sido secuestrada!&lt;/b&gt;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Corrí como un poseso, en busca de una pareja de municipales a quienes comunicar el resultado de mis pesquisas. &lt;br /&gt;
Con tal finalidad, me lancé hacia el &lt;b&gt;Teatro Arriaga&lt;/b&gt;, subí por el &lt;b&gt;Puente del Arenal&lt;/b&gt; y una vez allí, con la idea de acortar camino, tiré por el &lt;b&gt;Muelle de Ripa&lt;/b&gt; en pos del &lt;b&gt;Ayuntamiento&lt;/b&gt;. No habría dado más de veinte pasos cuando descubrí lo que estaba buscando. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Allí estaba ella, como si de la sagrada forma -esa que tanto solemos utilizar los bilbaínos para apoyar nuestras afirmaciones- se tratara, colocada bajo palio. Sonreía al cielo, pensando, a buen seguro, en que, tan sólo unas pocas horas más tarde, culminaría un año más su ciclo, siendo pasto de las llamas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Le pedí permiso para sacarle una última fotografía, antes de que los bárbaros la arrastrasen al encuentro de su  destino, y ella con una sonrisa adquiescente inclinó afirmativamente la cabeza.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- &quot;&lt;i&gt;Marijaia, atenta al pajarito... sonríe...&lt;/i&gt;&quot;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div align=&quot;center&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://perso.wanadoo.es/tenebris/imag/Bilbao/Sonrisa.jpg&quot; border=&quot;8&quot;&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
</description>
	</item>

	<item rdf:about="http://bilbao.blogalia.com//historias/11375">
		<title>La invasión de los horteras</title>
		<link>http://bilbao.blogalia.com//historias/11375</link>
		<description>&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;A &lt;i&gt;Juan Bas&lt;/i&gt;, ese magnífico escritor bilbaíno del que hablábamos en el anterior Pasacalles, no le van los horteras. A un servidor, educado en el tradicional y esquisito gusto bilbaíno por lo inglés, tampoco. De hecho no me van ni los horteras por abajo ni los horteras por arriba, que no suelen ser otros que esos a quienes denominados comunmente pijos. Es más, la única concesión que me suelo permitir, en este sentido, consiste en acompañarme de algún que otro amigo con claras tendencias caracteriales kisch y en echar un vistazo de vez en cuando a las &lt;a href=&quot;http://usuarios.lycos.es/abcdelkitsch/index.htm&quot; title=&quot;Los mementos kitsch de Jaio&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;colecciones claramente horteras&lt;/a&gt; de algunos amables conocidos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mas como no es mi intención alargarme en preámbulos innecesarios, voy a dejar directamente que sea Bas quien,  a través de otro de los &lt;font face=&quot;'Times New Roman',Times,serif&quot; color=&quot;#0000FF&quot; size=&quot;4&quot;&gt;Vuelos cortos de un txinbo&lt;/font&gt;, nos narre las andanzas de la mencionada fauna en &quot;&lt;b&gt;La invasión de los horteras&lt;/b&gt;&quot; por la &lt;b&gt;GranVía&lt;/b&gt; bilbaína.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;blockquote&gt;&lt;br /&gt;
Ayer me crucé por la calle con un personaje de uno de mis cuentos. Era igual que el puliento turista inglés que bauticé como Esponja Bob. Sobre todo su atuendo, era casi calcado. A saber: gorra con la &lt;b&gt;Union Jack&lt;/b&gt; y la visera al revés para que se le notara bien que se parecía a la mujer de Tony Blair, camiseta sin mangas con el lema  &lt;b&gt;Mother fucker&lt;/b&gt;  (Esponja Bob llevaba un pez con ojos de globo y la leyenda  &lt;b&gt;Drink like a fish&lt;/b&gt;), pantalones caqui hasta la rodilla con unos doscientos bolsillos y sandalias de franciscano con calcetines color pistacho.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tan brutal visión me mareó y me tuve que sentar en un banco a la sombra. Ya puestos, me dediqué a observar un rato cómo se disfraza la tropa en agosto. Antes, sólo hacían el alarde de horterez los turistas, los guiris. Ahora, el número de sujetos y sujetas que parecen vestidos por el sombrerero loco de Alicia es legión tanto entre foráneos como entre nativos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A ver qué se acercaba por mi improvisado observatorio, teniendo en cuenta la limitación de que la &lt;b&gt;Gran Vía de Bilbao&lt;/b&gt; no canaliza el ingente y variopinto río humano de &lt;b&gt;Las Ramblas de Barcelona&lt;/b&gt;, por ejemplo. A pesar del &lt;b&gt;Guggenheim&lt;/b&gt; y con perdón.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tras Esponja Bob, pasó por delante uno de los especímenes que también abundan cuando se caen las moscas de calor, el turista atérmico: pantalones de pana amarillos hasta medio tobillo, chaqueta de  tweed con coderas y camisa escocesa de franela; a pocos cuerpos de distancia, una jovial gorda de ubres fellinianas que, ausentes de sujetador, se bamboleaban bajo una blusa con vacas estampadas de un modo que tuvieron que captar los sismógrafos; casi a la par, un cachas con una camiseta de rejilla estilo Tom Jones; seguido, una jovencita con los zapatos de &lt;b&gt;Frankenstein&lt;/b&gt;; adelantándola, una turista sin duda yanqui con los pantalones de &lt;b&gt;Obelix&lt;/b&gt;; a la par, un chaval con lucecitas en las playeras; al rato, una maciza con pantalones de chándal y sandalias de tacón de aguja; de repente, otro tipo de horteras: camisa rosa con cuello blanco, nudo de corbata Windsor y cabello engominado con cascada de rizos en la nuca; acompañándole, el canon marbellí: bronceado extremo, camisa negra desabotonada hasta el esternón, mocasines blancos y calabrote de oro sobre el vello canoso del pecho  En fin, aquello podía ser tan variado como la biblioteca de Babel. Los horteras estivales de todo tipo, cual invasión de los ultracuerpos, toman las ciudades. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Me aburrí de la inacabable observación, me levanté del banco y me fui con la música a otra parte. No sin antes gruñir a unos críos que me señalaban y se reían, no sé si por la camisa hawaiana que me compré una mañana de resaca, el pantalón de mil rayas a la moda &lt;font face=&quot;'Times New Roman',Times,serif&quot; color=&quot;#E70101&quot; size=&quot;4&quot;&gt;Bilbao&lt;/font&gt; años cincuenta, los zuecos rojos o las gafas de sol color verde botella igualitas a las que se calzaban los maderos de la brigada político-social franquista.&lt;br /&gt;
&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;hr&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Fuente:&lt;/b&gt; Vivir en Verano / Cultura  / El Correo. Miércoles, 20 de agosto de 2003. Artículo de Juan Bas, que se suma a los &lt;font face=&quot;'Times New Roman',Times,serif&quot; color=&quot;#0000FF&quot; size=&quot;4&quot;&gt;Vuelos cortos de un txinbo&lt;/font&gt;.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
</description>
	</item>

	<item rdf:about="http://bilbao.blogalia.com//historias/11436">
		<title>Que vivan las canciones de Bilbao</title>
		<link>http://bilbao.blogalia.com//historias/11436</link>
		<description>&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;Al iniciar la serie dedicada en estos &lt;font face=&quot;'Times New Roman',Times,serif&quot; color=&quot;#0000FF&quot; size=&quot;4&quot;&gt;Pasacalles de Gargantua&lt;/font&gt;, bajo el título de &lt;font face=&quot;'Times New Roman',Times,serif&quot; color=&quot;#0000FF&quot; size=&quot;4&quot;&gt;El piar de un Txinbo&lt;/font&gt;, a nuestras queridas Bilbainadas, escribí de nuestras canciones botxeras que habían acompañado cada una de las actividades diarias de nuestros conciudadanos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando uno habla de actividad, en nuestra sociedad del desarrollo, lo primero que nos asoma a la cabeza es un grupo de laboriosos bilbaínos ganando, cual galeotes al compás de una canción, el pan propio y ajeno con el sudor de nuestras frentes. Es cierto que abundan las bilbaínadas gremiales y aquellas que alaban el buen hacer de las diferentes profesiones pero no es menos cierto que en ellas siempre se mezcla intencionadamente el trajín diario con el regocijo derivado del solaz y el esparcimiento. Este y no otro creo, sinceramente, que es el propósito de todo aquel pueblo que canta a la cotidianeidad de sus experiencias: el revestir la dureza del día a día con lo mejor de aquello que nos rodea .&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
&lt;img src=&quot;http://perso.wanadoo.es/tenebris/imag/Bilbao/Chacolineros.jpg&quot; align=&quot;left&quot; alt=&quot;Bilbaínos y bilbaínas en el Chacolin&quot; width=&quot;290&quot; height=&quot;350&quot; border=&quot;0&quot;&gt; Entre las experiencias, que merecieron ser cantadas, nunca faltó tiempo -si bien escaso antaño en que con suerte tan sólo se descansaba los domingos- para una de las actividades más bilbaínas de todos los tiempos: el acercarse a los &lt;b&gt;Chacolines&lt;/b&gt; a trasegar en buena compañía unas cuantas jarras fresquitas del caldo que producían los viñedos que rodeaban nuestra capital y acompañarlas de merluza frita, bacalao al pil-pil, cazuelas de cordero en salsa, cazuelas de sardina en salsa y alguna que otra menudencia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sobre esta actividad chacolinera ya escribió &lt;i&gt;Don. Emiliano de Arriaga&lt;/i&gt; en su &lt;b&gt;Lexicón Bilbaíno&lt;/b&gt;: &lt;br /&gt;
&lt;blockquote&gt;&lt;br /&gt;
&lt;b&gt;Chacolinero&lt;/b&gt; es el que frecuenta los chacolines, que es muy distinta cosa de la grosera taberna. El buen bilbaíno es también buen chacolinero y en todo tiempo, pero sobre todo en los Domingos de Cuaresma, se desquita de las vigilias y ayunos merendando ande &lt;i&gt;Lusiano&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;Tutulu&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;Chaquilante&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;Seleminchu&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;Trauco&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;Pastela&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;Macharratia&lt;/i&gt; u otros dueños de afamados caseríos, en que suelen hacer el espiche de nueva pipa en días señalados. &lt;br /&gt;
&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;
Otro día trataremos de los &lt;b&gt;Txakoliñes&lt;/b&gt;, en los que nuestros antepasados &lt;b&gt;Chacolineros&lt;/b&gt; disfrutaron de su asueto. Por hoy bástenos el entonar esa bilbainada que dice tal que así...&lt;br /&gt;
&lt;br&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div align=&quot;center&quot;&gt;&lt;font face=&quot;Arial,Helvetica,sans-serif&quot; color=&quot;#0000FF&quot; size=&quot;3&quot;&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Que vivan las canciones de Bilbao&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/font&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br&gt;&lt;br /&gt;
Los bilbainitos en el verano &lt;br /&gt;
txakolin gorri suelen beber. &lt;br /&gt;
Bajo las parras del &lt;b&gt;Puente Nuevo&lt;/b&gt;, &lt;br /&gt;
buenas moscorras suelen coger. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Eche usted, eche usted, eche usted &lt;br /&gt;
avellanas a mi delantal. &lt;br /&gt;
Eche usted, eche usted, eche usted, &lt;br /&gt;
allá van, allá van, allá van. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cogiditos de la mano &lt;br /&gt;
venimos de buen humor &lt;br /&gt;
bilbainitas y bilbainos &lt;br /&gt;
que se quieren con amor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Que vivan las cansiones de Bilbao, &lt;br /&gt;
que viva la alegría, &lt;br /&gt;
de la juventud la unión, &lt;br /&gt;
que viva la armonía. &lt;br /&gt;
Viva el Puente San Antón &lt;br /&gt;
y el Arenal, &lt;br /&gt;
vivan las mocitas, &lt;br /&gt;
vivan las mocitas &lt;br /&gt;
de esta capital.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pues eso. ¡Que vivan las mocitas y las canciones de esta capital!&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
</description>
	</item>

	<item rdf:about="http://bilbao.blogalia.com//historias/11042">
		<title>Cuando la llamada de Cthulhu recorrió Ihn-Dhau-Chu</title>
		<link>http://bilbao.blogalia.com//historias/11042</link>
		<description>&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;Soy consciente de que el relato que mis temblorosas manos apenas logran garabatear les parecerá, seguramente, el producto de los delirios de un demente o, en el mejor de los casos y si son benévolos, los desvaríos de un pobre imbécil, sumido en los balbuceos de su malformación congénita. Sé que, cuando termine de escribirlo y, finalmente, libere mi mente de la terrible carga que ahora soporta, no me quedará más remedio que saltar por esa ventana que da al vacío del patio trasero y que representa la única tranquilidad a la que puede ya aspirar mi atormentada y perdida alma. &lt;br /&gt;
Pero ¡no! ¡no he de distraerme! pues noto cada vez más cercana su presencia y no quisiera tener que acabar con mi vida antes de dejar escrito lo que allí sucedió realmente.&lt;br /&gt;
&lt;blockquote&gt;&lt;br /&gt;
&lt;a href=&quot;http://perso.wanadoo.es/tenebris/imag/Bilbao/Deustensis.jpg&quot; title=&quot;Pasarela Padre Arrupe y Universidad de Deusto&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://perso.wanadoo.es/tenebris/imag/Bilbao/Deustensis.jpg&quot; align=&quot;left&quot; alt=&quot;Los laberintos que conducen a la biblioteca&quot; width=&quot;150&quot; height=&quot;200&quot; border=&quot;0&quot;&gt;&lt;/a&gt;Cuando abandoné las polvorientas y húmedas estanterías de la biblioteca de la &lt;b&gt;Universidad de Miskatonic&lt;/b&gt;, en el bilbaíno barrio de &lt;b&gt;Deusto&lt;/b&gt;, todavía ignoraba que iba a estar a punto de perder la poca cordura que me quedaba, tras dedicar largas y fatigosas noches a realizar un profundo estudio sobre las implicaciones numerológicocabalísticas de la traducción al malayo del &lt;b&gt;Necronomicón&lt;/b&gt;, la obra del sabio árabe loco &lt;i&gt;Abdul Al Ahzred&lt;/i&gt;. ¡Por fin lo había logrado! ¡había descubierto cual era el destino último de la morada de los Primigenios! &lt;br /&gt;
¡Ah, loco atrevimiento el mío!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fué sin duda mi desmesurado afán por el saber el que me llevó a unir mis fuerzas a otro desdichado, &lt;i&gt;Julius A.&lt;/i&gt;, el prestigioso periodista colaborador del '&lt;b&gt;Correo de Providence&lt;/b&gt;'; un hombre versado en los arcanos del conocimiento e interesado por los más ocultos e innombrables placeres... estoooooo, digo saberes, quien no dudó en unirse a mi alocada empresa, en cuanto le conté la naturaleza de mi descubrimiento.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;a href=&quot;http://perso.wanadoo.es/tenebris/imag/Bilbao/Ahmed.jpg&quot; title=&quot;Bar Capuccino: los placeres gastronómicos de Egipto en el centro de Bilbao&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://perso.wanadoo.es/tenebris/imag/Bilbao/Ahmed.jpg&quot; align=&quot;right&quot; alt=&quot;Ahmed Abel y Julius A. en la Taberna Capuccino de Bilbao (Gordoniz, 2)&quot; width=&quot;220&quot; height=&quot;150&quot; border=&quot;0&quot;&gt;&lt;/a&gt;Antes de iniciar nuestra empresa, decidimos reponer fuerzas en la taberna de nuestro amigo, el egipcio &lt;i&gt;Ahmed Abel&lt;/i&gt;, para, a continuación, encaminar nuestros temerarios e inconscientes pasos hacia la boca de la fungosa galería &lt;b&gt;Isalo&lt;/b&gt;, cuyas oscuras fauces se abren en un innombrable rincón del misterioso y lóbrego barrio de &lt;b&gt;Ihn-Dhau-Chu&lt;/b&gt;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tras descender hasta una profundidad vertiginosa, que nuestra razón no se atrevía a calcular, llegamos hasta unos húmedos escalones y rampas de formas aberrantes, cuya mera contemplación provocaba un espanto de dimensiones cósmicas ¡Aquel suelo no había sido concebido para pies humanos! &lt;br /&gt;
Allí, en un recodo de perspectivas que desafiaban toda capacidad de raciocinio, se abrían las puertas de un templo cuya simple visión convirtió lo que quedaba de nuestra cordura en mantequilla de cacahuete. '&lt;b&gt;D Land&lt;/b&gt;', rezaban unas obscenas letras cuya sólo descripción no me atrevo a acometer para no despertar las iras de innombrables monstruosidades batracias que vomitan su ira de locura cósmica en los confines caóticos de un Universo de demencia, dolor y facturas de teléfono. A duras penas, creo que ya sumido en el abismo de la alienación, &lt;i&gt;Julius&lt;/i&gt; balbuceó las blasfemas inscripciones que orlaban el nombre de aquel lugar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;img src=&quot;http://www.geocities.com/TimesSquare/Fortress/2268/Cthul.gif&quot; align=&quot;left&quot; alt=&quot;Ia Ia Ia Shubb- Niggurath&quot; width=&quot;200&quot; height=&quot;250&quot; border=&quot;0&quot;&gt;Mi mano tiembla al recordar y escribir palabras como &lt;b&gt;Rol&lt;/b&gt;, &lt;b&gt;Cartas&lt;/b&gt;, &lt;b&gt;Figuras&lt;/b&gt;, &lt;b&gt;Estrategia&lt;/b&gt;, &lt;b&gt;Manga&lt;/b&gt;, &lt;b&gt;Comic&lt;/b&gt; y &lt;b&gt;Merchandise&lt;/b&gt;. No cometeré la osadía de describir el despliegue de cosas innombrables que contemplaron nuestros ya delirantes ojos de orates.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
Por desgracia eso no fué todo. Allí, en el centro, sobre un obsceno y fungoso altar que desafiaba las leyes de la naturaleza, se encontraba &lt;b&gt;ÉL&lt;/b&gt;: &lt;font face=&quot;'Times New Roman',Times,serif&quot; color=&quot;#800000&quot; size=&quot;5&quot;&gt;&lt;b&gt;¡¡¡CTHULHU!!!&lt;/b&gt;&lt;/font&gt;, la deidad cósmica definitiva, el horror indescriptible al que las humanidades perdidas millones de eones atrás rendían cultos obscenos y como de mal rollo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Movido sin duda por la locura más delirante, &lt;i&gt;Julius&lt;/i&gt; se abalanzó danzando y cantando frenéticadamente hacia la deidad preternatural, cuando le salieron al paso una pareja de semihumanos sacerdotes, que le exigieron depositar un óbolo ritual antes de acceder a la presencia de &lt;b&gt;ELLO&lt;/b&gt;. Pero mi amigo era un hombre versado en todo tipo de rituales arcanos y se defendió mediante un rápido y certero hechizo &lt;b&gt;Visa&lt;/b&gt; que hizo retroceder, frotándose las manos, a los dos malignos servidores del primordial &lt;font face=&quot;'Times New Roman',Times,serif&quot; color=&quot;#800000&quot; size=&quot;4&quot;&gt;&lt;b&gt;Cthulhu&lt;/b&gt;&lt;/font&gt;; quien, con un movimiento brusco y sibilante, se desplazó sobre el hombro de mi desdichado camarada, al que tan sólo tuve tiempo de fotogafiar en un postrer instante, antes de desaparecer para siempre en un abismo insondable de oscuridad y tinieblas primigenias. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la instantánea, que adjunto como prueba a mi escrito, se le puede ver sonriendo presa de la locura y de la más absoluta de las demencias.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div align=&quot;center&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://perso.wanadoo.es/tenebris/imag/Bilbao/locura.jpg&quot; align=&quot;center&quot; alt=&quot;Y se apoderó de él la locura primigenia de Cthulhu&quot; width=&quot;240&quot; height=&quot;340&quot; border=&quot;0&quot;&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sus últimas palabras, antes de ser arrastrado a la profundidad del abismo que ahora se estaba abriendo a su espalda, fueron:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div align=&quot;center&quot;&gt;&quot;&lt;font face=&quot;'MS Sans Serif',Geneva,sans-serif&quot; color=&quot;#0000FF&quot; size=&quot;4&quot;&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;¡Mira, también tienen el bicho de 'Las montañas de la locura'!&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/font&gt;&quot;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;blockquote&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;hr&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este relato, escrito al alimón por los dos dementes cuyas aventuras se narran en él, inaugura una nueva sección que, bajo el nombre de &lt;font face=&quot;'Times New Roman',Times,serif&quot; color=&quot;#0000FF&quot; size=&quot;4&quot;&gt;Vuelos cortos de un txinbo&lt;/font&gt;, traerá a los Pasacalles de Gargantua una serie de narraciones, artículos, cuentos o relatos escritos por terceras personas y cuyo nexo de unión será única y exclusivamente el de su relación con nuestro querido Botxo.&lt;br /&gt;
Si alguien se anima ya sabe lo que tiene que hacer.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
</description>
	</item>

	<item rdf:about="http://bilbao.blogalia.com//historias/10625">
		<title>Entre carteles anda el juego</title>
		<link>http://bilbao.blogalia.com//historias/10625</link>
		<description>&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;Esta Aste Nagusia podríamos decir que entre carteles anda el juego, pero no me vayan a malinterpretar. &lt;br /&gt;
No me estoy refiriendo a los carteles de la droga, esos a cuyos capos cogen hoy y, subterfugio legal mediante, sueltan mañana. ¡No! Los carteles que hoy quiero traerles aquí, en estas &lt;font face=&quot;'Times New Roman',Times,serif&quot; color=&quot;#0000FF&quot; size=&quot;4&quot;&gt;Conosensias de Bilbao&lt;/font&gt; de nuevo estreno, son mucho más festivos y menos peligrosos. Son esos sencillos pasquines, de colores más o menos chillones que, encolados a las paredes, nos intentan transmitir el espíritu festivo y darnos a conocer, de paso, que la juerga está en ciernes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los carteles de fiestas, de estos veinticinco años atrás -en la siguiente relación voy a añadir también el de este año y uno de creación personal, en el que intento resumir algunos de los conceptos festivos realmente importantes para mí- han sido recogidos por diversos medios, como forma de recordatorio de nuestra historia festiva reciente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los que aquí figuran han sido publicados por &lt;a href=&quot;http://www.diario-elcorreo.es/&quot; title=&quot;El Correo&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;b&gt;El Correo&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;. A través de ellos, se puede observar como ha ido evolucionando el concepto gráfico y me atrevería a decir incluso que festivo (por ejemplo, queda perfectamente reflejado el fallido intento que hubo por parte del ayuntamiento de Bilbao de restar protagonismo a las &lt;a href=&quot;http://www.bilbokokonpartsak.com/principal.htm&quot; title=&quot;Bilboko Konpartsak&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;b&gt;Comparsas&lt;/b&gt;&lt;/a&gt; y representación en los órganos de gestión a la participación popular).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Bueno, les dejo con estas pequeñas obras de arte (algunas no tanto aclaro) festivo, que yo me largo a ver el ya tradicional desfile de la ballena. Espero que las disfruten y recuerden que para ampliarlas solamente tienen que pinchar encima. &lt;br /&gt;
¡Buen provecho!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div align=&quot;center&quot;&gt;&lt;table width=&quot;2&quot; border=&quot;2&quot; cellspacing=&quot;10&quot; cellpadding=&quot;10&quot;&gt; &lt;tr&gt;&lt;td&gt;&lt;a href=&quot;http://www.elcorreodigital.com/jaiak/galerias/galeria_carteles_astenagusia/fotos/01.jpg&quot; title=&quot;Formato mayor&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.elcorreodigital.com/jaiak/galerias/galeria_carteles_astenagusia/fotos/01.jpg&quot; align=&quot;center&quot; alt=&quot;1978&quot; width=&quot;100&quot; height=&quot;140&quot; border=&quot;0&quot;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;td&gt;&lt;a href=&quot;http://www.elcorreodigital.com/jaiak/galerias/galeria_carteles_astenagusia/fotos/02.jpg&quot; title=&quot;Formato mayor&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.elcorreodigital.com/jaiak/galerias/galeria_carteles_astenagusia/fotos/02.jpg&quot; align=&quot;center&quot; alt=&quot;1979&quot; width=&quot;100&quot; height=&quot;140&quot; border=&quot;0&quot;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;td&gt;&lt;a href=&quot;http://www.elcorreodigital.com/jaiak/galerias/galeria_carteles_astenagusia/fotos/03.jpg&quot; title=&quot;Formato mayor&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.elcorreodigital.com/jaiak/galerias/galeria_carteles_astenagusia/fotos/03.jpg&quot; align=&quot;center&quot; alt=&quot;1980&quot; width=&quot;100&quot; height=&quot;140&quot; border=&quot;0&quot;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;td&gt;&lt;a href=&quot;http://www.elcorreodigital.com/jaiak/galerias/galeria_carteles_astenagusia/fotos/04.jpg&quot; title=&quot;Formato mayor&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.elcorreodigital.com/jaiak/galerias/galeria_carteles_astenagusia/fotos/04.jpg&quot; align=&quot;center&quot; alt=&quot;1981&quot; width=&quot;100&quot; height=&quot;140&quot; border=&quot;0&quot;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt; &lt;tr&gt;&lt;td&gt;&lt;a href=&quot;http://www.elcorreodigital.com/jaiak/galerias/galeria_carteles_astenagusia/fotos/05.jpg&quot; title=&quot;Formato mayor&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.elcorreodigital.com/jaiak/galerias/galeria_carteles_astenagusia/fotos/05.jpg&quot; align=&quot;center&quot; alt=&quot;1981&quot; width=&quot;100&quot; height=&quot;140&quot; border=&quot;0&quot;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;td&gt;&lt;a href=&quot;http://www.elcorreodigital.com/jaiak/galerias/galeria_carteles_astenagusia/fotos/06.jpg&quot; title=&quot;Formato mayor&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.elcorreodigital.com/jaiak/galerias/galeria_carteles_astenagusia/fotos/06.jpg&quot; align=&quot;center&quot; alt=&quot;1983&quot; width=&quot;100&quot; height=&quot;140&quot; border=&quot;0&quot;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;td&gt;&lt;a href=&quot;http://www.elcorreodigital.com/jaiak/galerias/galeria_carteles_astenagusia/fotos/07.jpg&quot; title=&quot;Formato mayor&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.elcorreodigital.com/jaiak/galerias/galeria_carteles_astenagusia/fotos/07.jpg&quot; align=&quot;center&quot; alt=&quot;1984&quot; width=&quot;100&quot; height=&quot;140&quot; border=&quot;0&quot;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;td&gt;&lt;a href=&quot;http://www.elcorreodigital.com/jaiak/galerias/galeria_carteles_astenagusia/fotos/08.jpg&quot; title=&quot;Formato mayor&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.elcorreodigital.com/jaiak/galerias/galeria_carteles_astenagusia/fotos/08.jpg&quot; align=&quot;center&quot; alt=&quot;1985&quot; width=&quot;100&quot; height=&quot;140&quot; border=&quot;0&quot;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt; &lt;tr&gt;&lt;td&gt;&lt;a href=&quot;http://www.elcorreodigital.com/jaiak/galerias/galeria_carteles_astenagusia/fotos/09.jpg&quot; title=&quot;Formato mayor&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.elcorreodigital.com/jaiak/galerias/galeria_carteles_astenagusia/fotos/09.jpg&quot; align=&quot;center&quot; alt=&quot;1986&quot; width=&quot;100&quot; height=&quot;140&quot; border=&quot;0&quot;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;td&gt;&lt;a href=&quot;http://www.elcorreodigital.com/jaiak/galerias/galeria_carteles_astenagusia/fotos/10.jpg&quot; title=&quot;Formato mayor&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.elcorreodigital.com/jaiak/galerias/galeria_carteles_astenagusia/fotos/10.jpg&quot; align=&quot;center&quot; alt=&quot;1987&quot; width=&quot;100&quot; height=&quot;140&quot; border=&quot;0&quot;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;td&gt;&lt;a href=&quot;http://www.elcorreodigital.com/jaiak/galerias/galeria_carteles_astenagusia/fotos/11.jpg&quot; title=&quot;Formato mayor&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.elcorreodigital.com/jaiak/galerias/galeria_carteles_astenagusia/fotos/11.jpg&quot; align=&quot;center&quot; alt=&quot;1988&quot; width=&quot;100&quot; height=&quot;140&quot; border=&quot;0&quot;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;td&gt;&lt;a href=&quot;http://www.elcorreodigital.com/jaiak/galerias/galeria_carteles_astenagusia/fotos/12.jpg&quot; title=&quot;Formato mayor&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.elcorreodigital.com/jaiak/galerias/galeria_carteles_astenagusia/fotos/12.jpg&quot; align=&quot;center&quot; alt=&quot;1989&quot; width=&quot;100&quot; height=&quot;140&quot; border=&quot;0&quot;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt; &lt;tr&gt;&lt;td&gt;&lt;a href=&quot;http://www.elcorreodigital.com/jaiak/galerias/galeria_carteles_astenagusia/fotos/13.jpg&quot; title=&quot;Formato mayor&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.elcorreodigital.com/jaiak/galerias/galeria_carteles_astenagusia/fotos/13.jpg&quot; align=&quot;center&quot; alt=&quot;1990&quot; width=&quot;100&quot; height=&quot;140&quot; border=&quot;0&quot;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;td&gt;&lt;a href=&quot;http://www.elcorreodigital.com/jaiak/galerias/galeria_carteles_astenagusia/fotos/14.jpg&quot; title=&quot;Formato mayor&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.elcorreodigital.com/jaiak/galerias/galeria_carteles_astenagusia/fotos/14.jpg&quot; align=&quot;center&quot; alt=&quot;1991&quot; width=&quot;100&quot; height=&quot;140&quot; border=&quot;0&quot;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;td&gt;&lt;a href=&quot;http://www.elcorreodigital.com/jaiak/galerias/galeria_carteles_astenagusia/fotos/15.jpg&quot; title=&quot;Formato mayor&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.elcorreodigital.com/jaiak/galerias/galeria_carteles_astenagusia/fotos/15.jpg&quot; align=&quot;center&quot; alt=&quot;1992&quot; width=&quot;100&quot; height=&quot;140&quot; border=&quot;0&quot;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;td&gt;&lt;a href=&quot;http://www.elcorreodigital.com/jaiak/galerias/galeria_carteles_astenagusia/fotos/16.jpg&quot; title=&quot;Formato mayor&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.elcorreodigital.com/jaiak/galerias/galeria_carteles_astenagusia/fotos/16.jpg&quot; align=&quot;center&quot; alt=&quot;1993&quot; width=&quot;100&quot; height=&quot;140&quot; border=&quot;0&quot;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt; &lt;tr&gt;&lt;td&gt;&lt;a href=&quot;http://www.elcorreodigital.com/jaiak/galerias/galeria_carteles_astenagusia/fotos/17.jpg&quot; title=&quot;Formato mayor&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.elcorreodigital.com/jaiak/galerias/galeria_carteles_astenagusia/fotos/17.jpg&quot; align=&quot;center&quot; alt=&quot;1994&quot; width=&quot;100&quot; height=&quot;140&quot; border=&quot;0&quot;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;td&gt;&lt;a href=&quot;http://www.elcorreodigital.com/jaiak/galerias/galeria_carteles_astenagusia/fotos/18.jpg&quot; title=&quot;Formato mayor&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.elcorreodigital.com/jaiak/galerias/galeria_carteles_astenagusia/fotos/18.jpg&quot; align=&quot;center&quot; alt=&quot;1995-mi cartel preferido&quot; width=&quot;100&quot; height=&quot;140&quot; border=&quot;0&quot;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;td&gt;&lt;a href=&quot;http://www.elcorreodigital.com/jaiak/galerias/galeria_carteles_astenagusia/fotos/19.jpg&quot; title=&quot;Formato mayor&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.elcorreodigital.com/jaiak/galerias/galeria_carteles_astenagusia/fotos/19.jpg&quot; align=&quot;center&quot; alt=&quot;1996&quot; width=&quot;100&quot; height=&quot;140&quot; border=&quot;0&quot;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;td&gt;&lt;a href=&quot;http://www.elcorreodigital.com/jaiak/galerias/galeria_carteles_astenagusia/fotos/20.jpg&quot; title=&quot;Formato mayor&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.elcorreodigital.com/jaiak/galerias/galeria_carteles_astenagusia/fotos/20.jpg&quot; align=&quot;center&quot; alt=&quot;1997&quot; width=&quot;100&quot; height=&quot;140&quot; border=&quot;0&quot;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt; &lt;tr&gt;&lt;td&gt;&lt;a href=&quot;http://www.elcorreodigital.com/jaiak/galerias/galeria_carteles_astenagusia/fotos/21.jpg&quot; title=&quot;Formato mayor&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.elcorreodigital.com/jaiak/galerias/galeria_carteles_astenagusia/fotos/21.jpg&quot; align=&quot;center&quot; alt=&quot;1998&quot; width=&quot;100&quot; height=&quot;140&quot; border=&quot;0&quot;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;td&gt;&lt;a href=&quot;http://www.elcorreodigital.com/jaiak/galerias/galeria_carteles_astenagusia/fotos/22.jpg&quot; title=&quot;Formato mayor&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.elcorreodigital.com/jaiak/galerias/galeria_carteles_astenagusia/fotos/22.jpg&quot; align=&quot;center&quot; alt=&quot;1999&quot; width=&quot;100&quot; height=&quot;140&quot; border=&quot;0&quot;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;td&gt;&lt;a href=&quot;http://www.elcorreodigital.com/jaiak/galerias/galeria_carteles_astenagusia/fotos/23.jpg&quot; title=&quot;Formato mayor&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.elcorreodigital.com/jaiak/galerias/galeria_carteles_astenagusia/fotos/23.jpg&quot; align=&quot;center&quot; alt=&quot;2000&quot; width=&quot;100&quot; height=&quot;140&quot; border=&quot;0&quot;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;td&gt;&lt;a href=&quot;http://www.elcorreodigital.com/jaiak/galerias/galeria_carteles_astenagusia/fotos/24.jpg&quot; title=&quot;Formato mayor&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.elcorreodigital.com/jaiak/galerias/galeria_carteles_astenagusia/fotos/24.jpg&quot; align=&quot;center&quot; alt=&quot;2001&quot; width=&quot;100&quot; height=&quot;140&quot; border=&quot;0&quot;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt; &lt;tr&gt;&lt;td&gt;&lt;a href=&quot;http://www.elcorreodigital.com/jaiak/galerias/galeria_carteles_astenagusia/fotos/25.jpg&quot; title=&quot;Formato mayor&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.elcorreodigital.com/jaiak/galerias/galeria_carteles_astenagusia/fotos/25.jpg&quot; align=&quot;center&quot; alt=&quot;2002&quot; width=&quot;100&quot; height=&quot;140&quot; border=&quot;0&quot;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;td&gt;&lt;a href=&quot;http://www.bilbao.net/iconos/cartel_ana2003.jpg&quot; title=&quot;Formato mayor&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.bilbao.net/iconos/cartel_ana2003.jpg&quot; align=&quot;center&quot; alt=&quot;2003&quot; width=&quot;100&quot; height=&quot;140&quot; border=&quot;0&quot;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;td&gt;&lt;/td&gt;&lt;td&gt;&lt;a href=&quot;http://perso.wanadoo.es/tenebris/imag/Bilbao/Nocturno.jpg&quot; title=&quot;Formato mayor&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://perso.wanadoo.es/tenebris/imag/Bilbao/Nocturno.jpg&quot; align=&quot;center&quot; alt=&quot;Propuesta gargantuesca de cartel para la juerga de cualquier año&quot; width=&quot;100&quot; height=&quot;140&quot; border=&quot;0&quot;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/table&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
</description>
	</item>

	<item rdf:about="http://bilbao.blogalia.com//historias/10616">
		<title>Gora Bilboko Aste Nagusia!</title>
		<link>http://bilbao.blogalia.com//historias/10616</link>
		<description>&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.elcorreodigital.com/jaiak/galerias/galeria_historica_bilbao/fotos/10.jpg&quot; align=&quot;left&quot; alt=&quot;Gargantua en 1986 disfrutando con su trabajo de tragaldabas - Foto El Correo&quot; width=&quot;350&quot; height=&quot;250&quot; border=&quot;0&quot;&gt;Hoy Gargantua está muy, pero que muy contento. Por decirlo en román paladino, &lt;i&gt;está que se sale&lt;/i&gt;. No en balde este &lt;font face=&quot;'Times New Roman',Times,serif&quot; color=&quot;#0000FF&quot; size=&quot;4&quot;&gt;Pasacalles de Gargantua&lt;/font&gt; va a ser un pasacalles in situ, a pié de calle, mezclado entre los suyos, compartiendo la alegría que inundará la vida de esos bilbaínos descendientes de quienes un buen día, allá por el 1854, decidieron darle su razón de ser y de permanecer en este nuestro Botxo querido. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El de hoy va a ser un pasacalles alegre, un pasacalles en el que podrá salir de nuevo, desempolvado del olvido al que durante el resto del año está mayormente sometido en los talleres de Erandio, a cumplir con el ya legendario ritual de asustar y tragar niños (a fé mía que no debe haber en el mundo -excepción hecha de la de perseguir birrochitas- actividad más placentera).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;img src=&quot;http://www.elcorreodigital.com/jaiak/galerias/txupinazo/fotos/01.jpg&quot; align=&quot;right&quot; alt=&quot;Mari Jaia, el pregonero y la txupinera anunciando la salida festiva con el txupinazo&quot; width=&quot;270&quot; height=&quot;320&quot; border=&quot;0&quot;&gt;Claro que ustedes se preguntarán el porqué precisamente hoy nuestro buen Gargantua va a gozar de sus privilegios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pues bien, hoy mismo, un año más, a pesar de la lluvia y de los calores, que durante varias semanas nos han ido acompañando y me atrevería a decir que derritiendo (en mi vida había visto yo esos 51 grados de días atrás, merced a los cuales Bilbao se había convertido en capital norteafricana), hemos vuelto a recibir, a las seis y media de la tarde y frente al teatro Arriaga, a &lt;a href=&quot;http://gargantua1.blogalia.com/historias/10620&quot; title=&quot;Badator Marijaia&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;font face=&quot;'Times New Roman',Times,serif&quot; color=&quot;#FA0E0E&quot; size=&quot;4&quot;&gt;MariJaia&lt;/font&gt;&lt;/a&gt;; ese personaje, creado por la escultora &lt;a href=&quot;http://suse00.su.ehu.es/euskonews/0077zbk/gaia7703es.html&quot; title=&quot;El contexto artístico vizcaíno durante la década de los sesenta&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;b&gt;Mari Puri Herrero&lt;/b&gt;&lt;/a&gt; que, admirado por muchos y detractado por otros tantos, es quien, al fin y al cabo, nos sirve fielmente en esta muy Ilustre y Noble Villa de Bilbao, desde hace ya veinticinco años, de pregonero de una Semana Grande festiva que, de grande y bilbaína que es, ocupa nueve días.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Además, este año la &lt;font face=&quot;'Times New Roman',Times,serif&quot; color=&quot;#0000FF&quot; size=&quot;3&quot;&gt;Aste Nagusia&lt;/font&gt; es un tanto especial; no ya por los miles de visitantes que, como cada año, patearán la ciudad de cabo a rabo y sudarán sus camisas por dentro y por fuera sino por que se cumple el veinticinco aniversario del comienzo de nuestra Semana Grande en su actual versión popular y participativa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;img src=&quot;http://www.elcorreodigital.com/jaiak/galerias/galeria_historica_bilbao/fotos/02.jpg&quot; align=&quot;left&quot; alt=&quot;Txoznas en el Arenal en 1979 - Foto El Correo&quot; width=&quot;355&quot; height=&quot;255&quot; border=&quot;0&quot;&gt;Recuerdo con añoranza aquel primer año en el que un grupo de jovenes, agrupados en torno a las comparsas, consiguieron recrear una fiesta que hasta la fecha se reducía al teatro, las barracas y los toros. Gracias a aquella propuesta de cambio, que cuajó entre una población con ganas de romper ataduras y de romería, la fiesta saltó a la calle mediante unas txoznas que hoy en día, mirando hacia atrás, a un servidor le parecen antediluvianas.&lt;br /&gt;
Rebuscando entre mis viejas fotos de aquella época he podido recordar como se levantaban con largos y roñados clavos de carpintería y con enormes maderos unas barras y tarimas, tras las cuales se cocía la salsa de la fiesta (delante de ellas quedaría el espacio reservado para otro tipo de cocidos y cocidas), que nada tienen que ver con los modernos montajes que hoy en día realizan las comparsas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sabido es que &lt;i&gt;los tiempos corren que es una barbaridad&lt;/i&gt; y, según mi modesto parecer, generalmente para mejor (aunque con ello contradiga esa frase memela de que siempre tiempos pasados fueron mejores). &lt;br /&gt;
Así, si bien es cierto que algunas de aquellas imágenes de antaño nos trasladan a tiempos en los que la vida llevaba un ritmo más tranquilo y apacible no es menos cierto que los actuales son bastante más divertidos, llenos de posibilidades y sobre todo mucho más festivos que aquellos. Baste como muestra de que lo que digo es cierto la comparativa entre estas dos imágenes y díganme ustedes sinceramente si echarían marcha atrás la moviola de nuestra Villa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div align=&quot;center&quot;&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;table width=&quot;0&quot; border=&quot;0&quot; cellspacing=&quot;05&quot; cellpadding=&quot;05&quot;&gt; &lt;tr&gt;&lt;td&gt;&lt;img src=&quot;http://www.bilbaocafe.com/argazki/zahar/arenal1909.jpg&quot; align=&quot;center&quot; alt=&quot;El Arenal bilbáino en 1909&quot; width=&quot;325&quot; height=&quot;220&quot; border=&quot;0&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td&gt;&lt;img src=&quot;http://www.elcorreodigital.com/jaiak/galerias/galeria_historica_bilbao/fotos/17.jpg&quot; align=&quot;center&quot; alt=&quot;Recibiendo a Mari Jaia en el Arenalsito&quot; width=&quot;320&quot; height=&quot;220&quot; border=&quot;0&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt; &lt;/table&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
El caso es que no quiero pecar tan pronto de pesado, pues no acaban mas que de empezar la juerga, así que, si les parece, les dejaré con el cartel de este año y con nuestro programa de fiestas (pinchen encima) para que, si deciden pasarse por Bilbao, puedan ustedes mismos servirse a su antojo y degustar de las esquisiteces que les deparará nuestra villa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div align=&quot;center&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://www.elcorreodigital.com/jaiak/aste_nagusia.html&quot; title=&quot;Las fiestas día a día con El Correo&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.bilbao.net/iconos/cartel_ana2003.jpg&quot; alt=&quot;Cartel de Fiestas y programa festivo del  año 2003&quot; width=&quot;180&quot; height=&quot;270&quot; border=&quot;0&quot;&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A mí probablemente, aunque me busquen, no me encuentren. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div align=&quot;center&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.bilbokokonpartsak.com/irudiak/txominlogo.JPG&quot; align=&quot;center&quot; alt=&quot;Groucho en la mejor comparsa&quot; width=&quot;140&quot; height=&quot;150&quot; border=&quot;0&quot;&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estaré sumergido entre las cazuelas mañaneras de los concursos del Arenal, las bilbainadas de la plaza Bizkaia, el desfile de la ballena, la txozna de Txomin Barullo (comparsa entre todas las comparsas), los fuegos artificiales, los toros de fuego que, a falta de vaquillas y de sokamuturra, espero correr un año más, las terracitas del Ensanche, los bares de mi queridísimo Indautxu, alguna que otra cenorra con los amigotes, el chocolate del desayuno tras la gaupasa, la Taberna alemana de mis amigos los Thate, la Pequeña Habana con su sabrosura de cocina y son cubanos, los aromas a fiesta, a habano, a hembra, los bocatas nocturnos en Uribitarte, el kalimotxo, el siempre presente olor a meados del recinto festivo, la incontenible marea humana, la... en dos palabras...&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div align=&quot;center&quot;&gt;&lt;font face=&quot;'Times New Roman',Times,serif&quot; color=&quot;#0000FF&quot; size=&quot;5&quot;&gt;Aste Nagusia&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
</description>
	</item>

	<item rdf:about="http://bilbao.blogalia.com//historias/9890">
		<title>Recuerdos entre Comics</title>
		<link>http://bilbao.blogalia.com//historias/9890</link>
		<description>&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;- &quot;&lt;i&gt;Hay días en los que sería mejor no haber salido a la calle&lt;/i&gt;&quot;, solía decirnos mi aita, con una sonrisa en los labios, y nosotros comprendíamos que la vida, aquel día, había sido particularmente complicada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- &quot;&lt;i&gt;Más vale una vuelta por aquí que dos por la Gran Vía&lt;/i&gt; (la  bilbaína, aclaro)&quot;, comentaba con un guiño de picardía, mientras rebañaba con un pedazo de pan alguna de las excelentes salsas, con que mi amama solía acompañar sus platos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- &quot;&lt;i&gt;Vaya, vaya, vamos a ver cuantos han dejado de fumar hoy&lt;/i&gt;&quot;, solía añadir, cuando al finalizar la comida, se ponía a hojear el periódico y topaba con la zona destinada a las necrológicas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Muchas veces, hay situaciones en la vida que nos traen brutalmente a la memoria aquellos lugares de la infancia y a quienes ya solamente pueden acompañarnos desde el ayer de nuestras vidas con el recuerdo de sus palabras y actos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El &lt;font face=&quot;'Times New Roman',Times,serif&quot; color=&quot;#0000FF&quot; size=&quot;4&quot;&gt;Pasacalles de Gargantua&lt;/font&gt;, de hoy está precisamente dedicado a la remembranza de uno de esos recuerdos del ayer, forzados por lo inesperado del hoy; ese que, a veces, nos golpea y asalta sin previo aviso.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;img src=&quot;http://servicios.elcorreodigital.com/vizcaya/pg030711/prensa/fotos/200307/11/011D5VIZ003_1.jpg&quot; align=&quot;right&quot; alt=&quot;José María Boulandier - Pasión por el comic&quot; width=&quot;175&quot; height=&quot;275&quot; border=&quot;0&quot;&gt;Este pasado fin de semana, decidí repasar periódicos atrasados para espulgarlos de las noticias de mi interés; hábito que tengo, según mi compañera, muy mal adquirido. &lt;br /&gt;
No había recorrido ni tres páginas cuando surgió ante mis ojos un rostro amigo y amable; la cara de una de esas personas a quien hace tiempo que no se ha visto pero a quien se mantiene como referente emocional de la normalidad de nuestro entorno vital. &lt;br /&gt;
Al principio, nada más verlo, me alegré pensando que si &lt;i&gt;José María&lt;/i&gt; estaba en las páginas del periódico no podría ser más que por algún buen motivo. Desgraciadamente, me equivoqué de plano. &lt;i&gt;Boulandier&lt;/i&gt;, se había muerto hacía casi un mes y yo me enteraba ahora de una forma tan brutal; así,  mirándole a los ojos, retratados en la fotografía que El Correo traía publicada, como acompañamiento de una especie de obituario; postrer homenaje a su figura.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El cronista hacía referencia a que &lt;b&gt;José María Boulandier&lt;/b&gt; era el fundador de la &lt;font face=&quot;'Times New Roman',Times,serif&quot; color=&quot;#0000FF&quot; size=&quot;4&quot;&gt;&lt;b&gt;Librería Totem&lt;/b&gt;&lt;/font&gt; de &lt;font face=&quot;'Times New Roman',Times,serif&quot; color=&quot;#0000FF&quot; size=&quot;4&quot;&gt;&lt;b&gt;Bilbao&lt;/b&gt;&lt;/font&gt;, sita en la &lt;b&gt;C/ Alameda de San Mamés, 24 - 48010 de Bilbao&lt;/b&gt;; un navío al que había dedicado, junto con su mujer -magnífico timonel, siempre bien dispuesta para el trabajo-, gran parte de su vida y del que ni hacía un año que se habían desembarcado, dejándo la caña del timón en las manos de su hija.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las letras iban saltando ante mis ojos, recorriendo distintas facetas de su vida: que si siempre fue &quot;&lt;i&gt;un enamorado de los tebeos, eso que ahora llaman cómic&lt;/i&gt;&quot;; que si dejaba &quot;&lt;i&gt;un legado de los más importantes de Vizcaya en este tipo de literatura como fundador de la librería Totem&lt;/i&gt;&quot;; que si desde &quot;&lt;i&gt;pequeño, devoraba toda clase de tebeos, aunque no fue hasta la década de los setenta cuando tuvo la oportunidad de abrir su negocio&lt;/i&gt;&quot;; que si &quot;&lt;i&gt;trabajaba en lo que le gustaba, un comercio con cómics actuales y antiguos&lt;/i&gt;&quot;; que si &quot;&lt;i&gt;le gratificaba tratar con coleccionistas&lt;/i&gt;&quot;; y así un largo etcétera de datos personales y familiares que no viene al cuento traer a este Pasacalles.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Siempre he pensado que las reseñas necrológicas, teniendo en cuenta que hablan de alguien que no puede ya defenderse por estar al otro lado de la laguna Estigia, rara vez hacen justicia a la figura real del ensalzado. Tengo la impresión de que el fallo consiste en que los necrólogos nos retratan a la persona extinta como una especie de bodegón de invierno, una representación de naturaleza muerta a la que se le niega cualquier rasgo vital; negación que conlleva la alienación de esos pequeños, cotidianos y minimalistas rasgos de humanidad, que son precisamente los que nos hacen seguir presentes en la memoria de los nuestros. Las grandes obras, las frases grandilocuentes y los hechos exagerados se los acaba llevando el viento de la vida, muriendo deformados por el tiempo, pero el roce de un beso en la frente, el de la mano de un padre o de una madre en la mejilla, el abrazo protector que envuelve al hijo cuando enferma o tiene una pesadilla, eso son rasgos que perduran eternamente en nuestra memoria. Así, las necrológicas se acaban convirtiéndose en un obituario de las pequeñas experiencias del día a día.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El caso es que conocí a Boulandier hace unos 24 años aproximadamente. Cuando entré por primera vez en su tienda lo encontré con sus eternas gafas de buscador de secretos, inmerso en las miles de cajas (seguramente que habría aún más, quizás cientos de miles) que se apilaban por las mesas, los mostradores, el suelo, las estanterías y la entreplanta de Totem.&lt;br /&gt;
Me encontraba por aquel entonces en la &lt;a href=&quot;http://www.deusto.es/&quot; title=&quot;Deustuko Unibertsitatea&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;b&gt;Universidad de Deusto&lt;/b&gt;&lt;/a&gt; y entré de la mano de un amigo y compañero, muy aficionado al comic y al TBO, en busca de unos números que me faltaban para completar mi colección de &lt;b&gt;1984&lt;/b&gt; -posteriormente, al llegar al fatídico año- transformada en &lt;b&gt;Zona 84&lt;/b&gt;-, una de las revistas de referencia en aquella época, junto al &lt;b&gt;Víbora&lt;/b&gt;, el &lt;b&gt;Creepy&lt;/b&gt;, el &lt;b&gt;Totem&lt;/b&gt;, el &lt;b&gt;Metal Hurlant&lt;/b&gt;, el &lt;b&gt;Rampa&lt;/b&gt; y alguna otra, que seguramente se me olvida. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Allí, entre las cajas, merced al arte de Boulandier y a su tesón de localizador de revistas huérfanas de cariño, fue que conocí a la atractiva &lt;a href=&quot;http://www.eracle.it/eroine/immagini/valenti2.jpg&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;b&gt;Valentina&lt;/b&gt;&lt;/a&gt; y a &lt;a href=&quot;http://crisei.blogalia.com/historias/10273&quot; title=&quot;Crisei - ARRIVEDERCI CREPAX por Rafael Marín&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;i&gt;Guido Crepax&lt;/i&gt;&lt;/a&gt;, al intrépido &lt;a href=&quot;http://dreamers.com/corto/galeria/corto01.jpg&quot; title=&quot;Corto Maltes&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;b&gt;Corto Maltés&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;, a la &lt;a href=&quot;http://www.cortomaltes.com.ar/fichas/imagenes/venex2.jpg&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;b&gt;Venexiana Stevenson&lt;/b&gt;&lt;/a&gt; y a &lt;i&gt;Hugo Pratt&lt;/i&gt; , al gánster &lt;a href=&quot;http://www.geocities.com/mandala1998/hijoputa.htm&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;b&gt;Luca Torelli&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;, conocido en los bajos fondos por el alias de &quot;&lt;a href=&quot;http://www.lambiek.net/artists/bernet/bernet1.gif&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;b&gt;Torpedo&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;&quot;, y a sus dos compinches &lt;i&gt;Enrique Sánchez Abuli&lt;/i&gt; y &lt;i&gt;Jordi Bernet&lt;/i&gt;, a los niños desnutridos, apaleados y pelados por el maldito &lt;b&gt;Movimiento&lt;/b&gt; en &lt;a href=&quot;http://www.carlosgimenez.com/obra/tebeos/paracuellos/1.gif&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;b&gt;Paracuellos del Jarama&lt;/b&gt;&lt;/a&gt; y a su valedor &lt;i&gt;Carlos Giménez&lt;/i&gt;, al macho culturista &lt;a href=&quot;http://ripfiles.e-workers.de/archiv/harhar/images/bl-pair2.jpg&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;b&gt;Ranxerox&lt;/b&gt;&lt;/a&gt; y a su usufructuaria &lt;a href=&quot;http://www.thanitart.com/ranxerox/lubna.jpg&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;b&gt;Lubna&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;, al en principio nudista &lt;a href=&quot;http://perso.wanadoo.fr/integristebd/corbendream/images/corbenf33.jpg&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;b&gt;Den&lt;/b&gt;&lt;/a&gt; y a &lt;i&gt;Richard Corben&lt;/i&gt; con su &lt;a href=&quot;http://members.fortunecity.es/corbenmania/corben1/grandes.html&quot; title=&quot;Richard Corben y su Mundo Mutante&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;b&gt;mundo mutante&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;, a los &lt;a href=&quot;http://www.lambiek.net/artists/moebius/moebius_futuristic.jpg&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;b&gt;ciudadanos&lt;/b&gt;&lt;/a&gt; semidioses futuristas y a &lt;i&gt;Moebius&lt;/i&gt;, a &lt;a href=&quot;http://jodorow.free.fr/jodorowsky/32802.jpg&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;b&gt;Alef-Thau&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;, a los &lt;a href=&quot;http://jodorow.free.fr/jodorowsky/mb5_tete_dacier.jpg&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;b&gt;Metabarones&lt;/b&gt;&lt;/a&gt; y a &lt;i&gt;Alejandro Jodoroswky&lt;/i&gt;, a &lt;a href=&quot;http://www.lacupula.com/albums/crumb/ocrumb5.jpg&quot; title=&quot;El Gato Fritz&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;b&gt;El Gato Fritz&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;, a &lt;a href=&quot;http://www.lacupula.com/albums/crumb/ocrumb7.jpg&quot; title=&quot;Mister Natural&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;b&gt;Mister Natural&lt;/b&gt;&lt;/a&gt; y al propio rey del underground &lt;i&gt;Robert Crumb&lt;/i&gt; quien nos narró, en más de una ocasión, magníficamente por cierto, la &lt;a href=&quot;http://www.lacupula.com/albums/crumb/ocrumb3.jpg&quot; title=&quot;La Historia de mi vida. Por Crumb&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;b&gt;Historia de su vida&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;, a &lt;a href=&quot;http://www.scintilla.utwente.nl/users/gert/strip/blueberry/trio.gif&quot; title=&quot;Blueberry, Red Neck y Jimmy McLur. Un trío inseparable&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;b&gt;Mister Blueberry&lt;/b&gt;&lt;/a&gt; con &lt;b&gt;Red Neck&lt;/b&gt;, &lt;b&gt;Jimmy McLur&lt;/b&gt; y su lugarteniente &lt;i&gt;Jean Giraud&lt;/i&gt;, a los entrañables y no tan entrañables personajes de las &lt;a href=&quot;http://www.tebeosfera.com/Obra/Tebeo/Glenat/historias.jpg&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;b&gt;Historias de la Taberna Galáctica&lt;/b&gt;&lt;/a&gt; -nada o poco que ver con la &lt;a href=&quot;http://gargantua.blogalia.com/&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;font color=&quot;#0000FF&quot; size=&quot;2&quot;&gt;&lt;b&gt;Taberna del Olvido&lt;/b&gt;&lt;/font&gt;&lt;/a&gt;-, a los oníricos y atormentados entes de &lt;a href=&quot;http://www.tebeosfera.com/Obra/Tebeo/Toutain/muralla.jpg&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;b&gt;La Muralla&lt;/b&gt;&lt;/a&gt; y a &lt;i&gt;José Mª Bea&lt;/i&gt;, a un &lt;a href=&quot;http://www.tebeosfera.com/Documento/Articulo/Clasicos/Foster/fosterbosque.jpg&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;b&gt;Príncipe Valiente&lt;/b&gt;&lt;/a&gt; y a su escudero &lt;i&gt;Harold Foster&lt;/i&gt;, a los colosales y Marvelianos &lt;a href=&quot;http://www.tebeosfera.com/Seccion/Cyberno/01Avengers/graficos/Avengers.jpg&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;b&gt;Vengadores / The Avengers&lt;/b&gt;&lt;/a&gt; con &lt;i&gt;Stan Lee&lt;/i&gt; y &lt;i&gt;Jack Kirby&lt;/i&gt;, a la &lt;a href=&quot;http://www.tebeosfera.com/Personaje/DruunaPics/06Mandragora.jpg&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;carnal&lt;/a&gt;, &lt;a href=&quot;http://www.tebeosfera.com/Personaje/DruunaPics/00druuna.jpg&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;voluptuosa&lt;/a&gt; y &lt;a href=&quot;http://druuna.fantasya.net/images/druuna/5/181.jpg&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;espectacular&lt;/a&gt; &lt;a href=&quot;http://druuna.fantasya.net/images/albums/7-5.jpg&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;b&gt;Drunna&lt;/b&gt;&lt;/a&gt; y a su &lt;a href=&quot;http://druuna.fantasya.net/images/druuna/2/53.jpg&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;b&gt;acompañante mutante&lt;/b&gt;&lt;/a&gt; &lt;i&gt;Paolo Eleuteri-Serpieri&lt;/i&gt;, a &lt;a href=&quot;http://www.lambiek.net/artists/maroto_esteban/maroto_urania.jpg&quot; title=&quot;Urania de Esteban Maroto&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;b&gt;Urania&lt;/b&gt;&lt;/a&gt; y a &lt;i&gt;Esteban Maroto&lt;/i&gt; con sus &lt;a href=&quot;http://www.paul-elisa.de/comics/maroto/maroto056.jpg&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;b&gt;sadoguerreras&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;, a &lt;a href=&quot;http://www.ciudadfutura.com/maestrosdelcomic/assets/images/agua2.jpg&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;b&gt;The Spirit&lt;/b&gt;&lt;/a&gt; y al inigualable &lt;i&gt;Will Eisner&lt;/i&gt;, a un montón de &lt;a href=&quot;http://www.milomanara.com/images/2000/2_exhibition/gioco4-08.jpg&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;b&gt;jóvenes y bellas mujeres&lt;/b&gt;&lt;/a&gt; acompañadas de &lt;i&gt;Milo Manara&lt;/i&gt; y de un singular &lt;a href=&quot;http://www.nbmpub.com/eurotica/emanara/covers/click.jpg&quot; title=&quot;El Click&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;b&gt;Click&lt;/b&gt;&lt;/a&gt; así como a un larguísimo elenco de intrépidos aventureros, mundos imposibles, buscavidas pendencieros, villanos, héroes, chicas alegres, monstruos inimaginables, historias, al fin y al cabo, que, cual fruta madura, se fueron desgranando, durante años, desde aquellos estantes y cajas para caer en mis manos, unas manos ávidas de sueños inalcanzables.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ha sido un fin de semana triste y lluvioso pero repleto, a su vez, de amables recuerdos, de olores a tinta fresca, a papel impreso y también, como no, del tacto áspero del polvo que guarnece el sueño de todo libro viejo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Boulandier se nos ha ido, como Corto Maltés, siempre caminando hacia el horizonte, rodeado del señorial vuelo de las gaviotas, en pos de nuevas aventuras y es que, como ya dijera el propio &lt;i&gt;Hugo Pratt&lt;/i&gt;: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div align=&quot;center&quot;&gt;&lt;font face=&quot;'Times New Roman',Times,serif&quot; color=&quot;#0000FF&quot; size=&quot;3&quot;&gt;&quot;&lt;i&gt;&lt;b&gt;En un mundo donde todo es electrónico, donde todo se encuentra calculado e industrializado, no hay lugar para un tipo como Corto Maltese&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&quot;&lt;/font&gt;.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div align=&quot;center&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.dreamers.com/corto/images/biof.jpg&quot; align=&quot;center&quot; alt=&quot;Agur José María&quot; width=&quot;250&quot; height=&quot;350&quot; border=&quot;0&quot;&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;</description>
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